PRODUCCIÓN DE VINO ENALTECE A GUANAJUATO.

El vino mexicano está dando de qué hablar alrededor del mundo, pues el despunte de esta industria es resultado de un sin número de esfuerzos para posicionarlo a nivel nacional; pocas regiones como las del norte del país logran desbancar a Guanajuato como productor de vino, aunque cada día que pasa Guanajuato va tomando fuerza en esta área.

 

 

 

Según cifras de la Secretaría de Turismo de Guanajuato, el estado tiene más de 350 hectáreas de producción de vino con 24 tipos de uva y 14 viñedos operando. Al año se generan más de 100 mil botellas de 23 diferentes marcas. Si bien Baja California y Sonora son íconos de producción de vino en el país, el 99% de la producción de vino mexicano se divide entre otras entidades, como Querétaro, Zacatecas, Chihuahua, Coahuila, Aguascalientes y Guanajuato.

 

El mercado nacional es la primera y más grande oportunidad de crecimiento, si bien México no tiene una vasta cultura de consumo de vino en otros países si existe y se busca llegar a ellos.

 

Lo interesante es que el vino Guanajuatense está siendo visto como un importante crecimiento económico, lo que lo ha colocado a ojos del sector público y privado con miras a inversión.  La Secretaría de Turismo del estado ha respaldado este crecimiento con la promoción de ferias, festivales e incluso una Ruta del Vino en el Festival de la Vendimia por las bodegas de Guanajuato, San Miguel de Allende y Dolores Hidalgo.

 

Respecto al sector privado tenemos el ejemplo de “Viñedos Cuna de Tierra” quienes llevaron a cabo el Festival Born to be Wine, donde unieron el conocimiento del vino a través de talleres y catas, música y gastronomía para acercarse a un público más joven.

 

Una de las bodegas estatales de mayor calidad y con uno de los conceptos más originales en el mundo del vino mexicano es la vinícola El Lobo, que toma su nombre de la ex Hacienda de San Lorenzo del Lobo, ubicada en el municipio de San Francisco del Rincón, Guanajuato. Viñedos ubicados a 1,850 metros sobre el nivel del mar, 20 hectáreas donde se produce: Merlot, Tempranillo, Syrah y Zinfandel.

 

La característica que distingue a este productor de vino mexicano es su proceso de elaboración. Cada cosecha de uvas se hace a mano y se supervisa personalmente por el enólogo mexicano Juan Francisco Hernández. Aunque no lo mencionan, se percibe en la elaboración de cada botella de Lobo un proceso de autor de edición limitada, ya que cada etiqueta cuenta con menos de 3000 unidades disponibles y avaladas por el sello de calidad de la marca Guanajuato.

 

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