El ferrocarril llegó a León en 1882

La llegada del tren a León supuso un gran impulso para la industria y el comercio del Bajío. El primer ferrocarril llegó a la ciudad en 1882 y se convirtió en todo un acontecimiento para la sociedad leonesa. Las familias de la época viajaban a la estación con música y comida para admirar el movimiento de aquellas atractivas máquinas. El transporte de la modernidad. 

 

 

Pero llegar hasta el ferrocarril no era fácil. La estación se encontraba un poco más allá del pueblo de San Miguel de Corona, hoy Barrio de San Miguel. Y había dos formas de llegar a la estación. La primera era por la Calle Independencia, que iba desde la 5 de febrero y cruzaba el Barrio de San Juan de Dios hasta el de San Miguel. El recorrido se hacía primero en los famosos tranvías y luego en los camiones de la ruta Centro Estación.

 

La segunda ruta era por el ‘Camino de los Propios’, que era tan antiguo como la ciudad. Había que cruzar por antiguos terrenos de cultivos de lechugas, rábanos, nabos y pepinos. Esta ruta está ocupada hoy día por el bulevar Venustiano Carranza.

 

Según cuentan las crónicas de la época, las familias leonesas gustaban de pasar tardes completas, en familia, admirando la llegada y partida de aquellas monumentales máquinas, acompañados de comida y música para amenizar la espera. Además, el tren supuso la ansiada y rápida conexión con la Ciudad de México y el norte del país. Y dio el impulso definitivo al comercio y a la industria leonesa.

 

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